lunes 18 de mayo de 2009

Una capital del conocimiento: Zúrich

No se olviden de cliquetear sobre las imagenes: merce la pena!

Paseando por las orillas del Limat

Vuelvo con ustedes una vez más para invitarles a un recorrido que va desde el lago de Zúrich hasta las orillas del Limat. Destino pues hacia la capital mundial de la calidad de vida. Así, en efecto, en esta ciudad el desarrollo día a día es duradero y real y no parloteo justo durante los coloquios, encuentros, seminarios o cumbres…, al revés de lo que ocurre por otros horizontes que ustedes reconocerán perfectamente.

Esta fotografia es la del rio Limat y fijense como el agua es transparente, podemos ver el fondo!

Un ecosistema emocional

Es precisamente para una cumbre de Living Labs por lo que me desplacé a esta ciudad. Hablar aquí de vida creativa no es sorprendente y mucho menos todavía por lo que se refiere a la transferencia del conocimiento

Del Cabaret Voltaire (lugar de nacimiento del dadaísmo) a Google

El camino no es tan sorprendente como puede parecer. Vayan a dar una garbeo por los dos sitios antes de asistir al encuentro y me comprenderán. O si prefieren una visión alternativa, pasen por delante de la estatua de Zwingli antes de participar a una discusión sobre la física cuántica. Aquí prima la identidad del territorio sobre las evocaciones de las perversidades recientes de la titrisacion

Pasen por…

Para recuperarse de sus emociones intelectuales, lo mejor, para una española, es hacer un alto en la taberna Zenghauskeller con el fin de meditar el papel que desempeñan los hallebardiers suizos en la armada de Carlos V. O pasen por la restaurante de la Opera para saludar al personal salido directamente del más selecto conservatorio de la Comedia dell’Arte.

Evocar los laboratorios vivos en Zúrich:

Un equipo instalado en Barcelona y el cantón de Zúrich fueron los que nos invitaron a participar en un encuentro profesional de excelencia. En él se trato sobretodo de los usos y tecnologías de la movilidad y los horizontes prospectivistas de este campo: es cierto, son numerosos los actores de nuestro living lab Territoires de Demain los que trabajan sobre estas cuestiones y se nos ha dio una ocasión para poder desarrollar una vez más nuestros partenariats: les damos cita en octubre para la presentación de sus resultados concretos. Tanto mas cuanto opino que un laboratorio digno de ese nombre debe presentar sus resultados concretos en tiempo útil!

Y todo ello ha merecido la pena hacer un desvío en el camino por las orillas del Limat.

viernes 10 de abril de 2009

El mercaforum de Calagurris Iulia (actual Calahorra)

Durante la Semana Santa (sábado y domingo de Ramos) se celebra en la ciudad de Calahorra un Mercado Romano, MERCAFORUM, organizado por la Asociación Cultural “Grupo Paso Viviente”. Las calles y los calagurritanos organizan un gran marcado lleno de puestos de productos artesanos y alimenticios, amenizado con espectáculos callejeros.

En su recorrido por el mercado romano, el público pueden contemplar las construcciones y réplicas de esculturas, columnas y templos de las calles Mártires y Grande y la Plaza del Raso mientras sortean los puestos de venta romanos de perfumes, minerales, especias, embutidos, pastas y reposterías, jabón natural, ungüentos reparadores para la piel, adornos de flores secas, piezas únicas de plata, collares, pulseras, cajas de cedro, cerámicas de 'terra sigilata'… También podemos, entre los puestos, encontrarnos con soldados romanos y emperatrices egipcias llegadas de otras zonas del Imperio para disfrutar del mercado de Calagurris.
Cleopatra y su doncella contemplando el Mercafoum

Calahorra es la capital de la comarca de la Rioja Baja destaca por su producción agrícola y su antigüedad. Es la segunda ciudad de la Comunidad Autónoma de La Rioja en importancia. Es sede de la diócesis de su mismo nombre desde los siglos IV - V que en tiempos pasados llegaba hasta el Cantábrico. Fue ciudad romana, la Calagurris Nassica Iulia. Calahorra, es cuna del maestro en oratoria Marco Fabio Quintiliano.

Durante su período romano fue floreciente ciudad, La Calagurris inicial obtuvo el título de Násica (Nassica) en el año 171 antes de Cristo, otorgado por Publio Cornelio Escipión Násica. Julio César le añadió el de Iulia poco tiempo después de su conquista, a mediados del siglo I antes de Cristo. Sus guerreros era tan fieros que Augusto formo una guardia personal con soldados procedente de Calagurris. Obtuvo el título de municipium civium Romanorum que otorgaba a sus habitantes la ciudadanía romana. Fue sede da la administración de justicia y acuñó moneda y en ella se acuñó moneda al menos en tres períodos históricos, en las guerras Sertorianas, en el reinado de Augusto y Tiberio y en época visigótica bajo el reinado de Suintila.

Calahorra se sitúa en el valle del río Ebro en el punto que éste recibe al río Cidacos. El núcleo urbano original se alza sobre una pequeña colina de 358 m de altitud situada en la margen derecha del Ebro. A sus pies se extiende la urbe que desbordó las viejas murallas ya en tiempos de los romanos, que construyeron el circo y otros servicios fuera del núcleo poblacional. A orillas del río se construyó la catedral y el palacio diocesano, sede de la diócesis calagurritana.

Calahorra limita con los siguientes municipios: al norte con San Adrián y Azagra en Navarra; al sur con Autol y Quel; al este con Rincón de Soto al oeste con El Villar de Arnedo, y Pradejón.
Cleopatra y su doncella asistió, este año al MERCAFORUM.

martes 3 de marzo de 2009

La infoética en la sociedad del saber, del estatuto de la identidad a la gestión de competencia

La infoética comienza a afectar a cada uno de nosotros en la medida en que nuestra identidad sobre las redes conoce no las amenazas sobre las que algunos trabajos han podido poner el acento lleno de fantasmas, sino porque nuestra identidad cambia de estatuto de manera casi paradigmática. Y esto mientras que se desarrollan en nuestros espacios públicos ecosistemas de conocimiento, de entornos inteligentes y de prácticas donde la web3.0 no será solamente, lo veremos, una cuestión de márquetin.
Solo retendremos aquí un ejemplo: la gestión de la información personal. El portal Myspace ha abierto a los otros portales sus contenidos sociales (Facebook, Yahoo, Ebay Photobucket…), las informaciones personales de sus ciento diez millones de perfiles activos con sus videos, fotos o entradas de blog. El proyecto de MySpace, Microsoft et Google a propósito de este tema se titula precisamente «identidad abierta», según el cual los internautas podrían utilizar el mismo nombre de usuario, perfil personal y contraseña en gran número de webs:cualquier navegante podría tener una macro cuenta desde la que administrar sus perfiles en sitios web como MySpace, Flickr, YouTube o Blogger. La gestión de nuestra identidad y así pues de nuestra información personal o personalidad desmultiplica de manera considerable su impacto, de ahí el lugar cada vez más esencial de una verdadera ética en la difusión de nuestras informaciones y de nuestros saberes.
La primera condición de un entorno infoetico, su garantía mas importante, será la evidencia, primero y ante todo, la competencia y su gestión.

Un artículo en Newsweek del 6 de marzo de 2008 ha retenido la atención de numerosos blogueros que, como hace el suizo Jean Philippe Accart, lo comentan ampliamente. ¿De qué se trata? La Web pertenece a los internautas: la Web 2.0 que ponía de relieve una apropiación de las redes por los internautas engendra también - lo vemos todos los días cada vez más - rumores, errores, fraudes..: la cuestión de la validación, y en consecuencia de la ética de la información, es ahora cada vez más central que antes.

La demanda de contratación de profesionales que editan y validan los contenidos sobre la web con el fin de evitar la «malinfo» es creciente, señala en efecto Newsweek. Nosotros ya habíamos recordado en nuestras intervenciones anteriores que Google experimentaba desde diciembre, bajo la autoridad de la universidad de Standford, Knol, y que sobretodo el antiguo presidente de d'Harvard, Larry Summers colgaba en BigThink intervenciones de intelectuales o de personalidades que tenían como mérito ser reconocidas por su saber. Según L. Summers, " existe una verdadera demanda para que una parte de la Web sea validada por expertos de la información".
Hoy en día, el sitio About.com ve su popularidad crecer del 80% desde 2005, un sitio donde un cierto número de expertos de todos los campos validan los sitios registrados en la base de datos del motor
Llego pues el tiempo la «Web 3.0» señala la editorial, ello no significa sin embargo la desaparición del concepto de red social que continua presente, sino que cada uno debe reconocer sus límites como lo señala estos últimos días la encuesta de la BBC sobre Face Book. De ahí la cuestión que se plantean muchos: ¿la «Web 3.0 » constituye de alguna manera la revancha de los expertos? O más sencillamente una etapa indispensable para la economía del saber a la cual se dedica este blog
Entre las múltiples mutaciones que vivimos hoy en día, figuran las de los paradigmas y conceptos sobre los que reposan un buen número de nuestras reflexiones, ver nuestras actitudes. A menudo sin tomar conciencia, resemantizamos el mundo.
En efecto, la sociedad del conocimiento que está emergiendo actualmente va a cambiar muchas de las miradas puestas sobre nuestras vidas. La percepción ética es una de ellas, comenzando por lo que somos los unos para los otros.
Leemos así de otra manera y con otras luces los textos que son los grandes referentes de nuestra cultura. Todo el campo de la competencia y de la excelencia no rima automáticamente con desigualdad, sino todo lo contrario, a partir del momento en el que el saber – y su estructuración en conocimientos- es accesibles del hecho mismo notablemente de la práctica de una ética adecuada
Otro término asusta a nuestras esferas retóricas y semánticas: el de la “emergencia”. He aquí en efecto un término que hemos maltratado hasta utilizarlo a las antípodas de lo que debe decirnos. Una tecnología o un uso emergente, no releva en efecto en nada de una aparición súbita: están al contrario fundamentalmente ligados a todo lo preexistente, a todos los antecedentes, a nuestras raíces pues, a nuestras propias identidades.
Por lo que se refiere a la economía del saber propiamente dicha, ésta hace caducas nuestras viejas mecánicas de refunfuños en la ignorancia. No se trata, señores, de multiplicar las críticas fáciles, sino de aprender, de dominar los conocimientos y sobretodo de compartirlos. La elaboración de programas de ciudades y territorios del conocimiento y la escritura de mapas territoriales del saber descubren claramente lo que serán los retos y lo que está en juego en la programación del futuro.
Una economía del saber percibida en sus primeros albores, una emergencia de usos y de tecnologías comprendidas a través de su herencia y su genealogía, nuevas percepciones – ver estrategias – de una ética releída y revisitada en la materia, eso es lo que forma el tríptico colocado en el corazón de mi intervención en apertura del coloquio.
La presente intervención entiende presentarles una respuesta al informe de la Unesco dedicado a la ética y a las nuevas tecnologías (1). La primera frase de este informe justifica en efecto la andadura que les propongo aquí: «es esencial adherir a claras líneas directrices en materia de ética para construir sociedades del conocimiento verdaderamente inclusivas».
Abdul Waheed Khan, subdirector general de comunicación y de información de la organización – a quien debemos esta afirmación – añade en seguida: «Los que deciden, los conceptores de la comunidad científica y los utilizadores se encuentran frente una difícil responsabilidad tratándose de la evolución de la tecnología y de su impacto sobre la orientación futura de las sociedades del saber».
Su primer aporte es en efecto a menudo olvidado, a saber las modalidades de interacción fundamentalmente nuevas - cognitivas notablemente, claro está, pero no solamente - entre los individuos. Lo que llamamos así «infoética» constituye pues claramente uno de los desafíos mayores de la sociedad del conocimiento del mañana. Pero las cosas no son tan sencillas…
Si nadie duda que tal formulación no aparece fundamentalmente consensual, rápidamente van a aparecer en los escritos recientes sobre el tema mascaradas, artificios poco agradables.
Uno de los mejores ejemplos reside en la cantidad de absurdos vehiculados a este respecto por el concepto de identidad digital que reivindica a menudo primero un deseo de anonimato de los utilizadores de la red. Esta es probablemente la gran estafa o timo intelectual de la presencia de cada uno de entre nosotros sobre la red en la que lo esencial de los servicios –todos lo sabemos- reposa sobre las interacciones entre los mundos reales y virtuales. En efecto, Como desarrollar servicios diariamente- sobre todo en situación de movilidad - pretendiendo camuflar los actos y los propósitos de los actores sobre internet que somos todos! La infoética aparecerá en efecto como una manera de ocultar verdades… ¿Debemos a partir de ese momento tender a comportamientos éticos?
Así mismo, cómo pretender hablar de compartir saberes y conocimientos si no hacemos más que reclamar los tan dichosos derechos de la propiedad intelectual que datan ahora ya del siglo XVIII y que las redes han trasformado en algo completamente obsoleto: ¡ahí de golpe, los mismos que reclaman ese anonimato, ¡en este punto ya no lo reivindican!
Nuestra identidad digital del mañana, debemos pensarla al contrario abierta a lo que decimos, a lo que hacemos, a lo que pensamos, a lo que escribimos, esperando precisamente conferir un complemento de vida a nuestras convicciones poniéndolo a disposición de todos. ¿Qué enriquecimiento personal obtendremos si en los saberes que colgamos en línea nos ponemos a edificar murallas alrededor de nuestros ecosistemas de pensamiento? ¡La única consecuencia será claramente la de contribuir ampliamente –más allá de las fracturas digitales- a una verdadera desmultiplicación de las fracturas cognitivas!
Sobre todos esos temas, será necesario – tal vez comencemos este trabajo en el marco de este mismo coloquio – completamente reescribir, repensar, conferir otra lógica a esas contradicciones que escuchamos todos alrededor nuestro, solamente entonces podremos osar hablar de ética…
El estudio de la Unesco aborda cierto número de campos etnológicos, nos cantonaremos aquí a seguir la evocación de algunos de ellos.
Lo que se dice sobre la web semántica se revela eminentemente emblemático. Cada uno de ustedes sabe en efecto que para que la web sea enteramente navegable, es necesario los metadatos – datos sobre los datos - interoperables para hacer más visibles los contenidos en la red y permitir a los terminales de transformarse en otros tantos agentes inteligentes y permitir la identificación, la localización y la utilización de contenidos existentes. Nuestros falsos sacerdotes de la ética están al acecho y éste es el resultado: “las etiquetas lisibles por la máquina del web semántico podrían discriminar contenidos”. ¡Hacia tiempo que la palabra no había sido pronunciada!
Mejor todavía: «¡dando a los usuarios la capacidad de no acceder más que a los contenidos que deseen, el web semántico podría ser perjudicial al discurso público!». Los fanfarrones de la libertad en todo tienen miedo precisamente que cada cual pueda recibir sólo los contenidos que desea elegir en toda libertad… Dejándoles marginalizados en sus fantasmas retóricos, escuchémosles todavía un poco: «la completa participación a la sociedad EXIGE un fórum en el que una persona pueda hacer entender su voz (la suya claro), pero la web semántica y otras tecnologías permiten a los demás usuarios customizar enteramente sus experiencias y sólo recibir los contenidos que piden explícitamente».
¿Evitar que cada uno pueda elegir libremente sus contenidos, será pues eso la práctica de la ética…:? “la web semántica permite al utilizador final aislarse y destruir así directamente el fórum… el salvamiento de los derechos humanos puede OBLIGAR a programar los ordenadores para que sitúen los datos personales sobre un plan más elevado” chic, ¿Cuál y hasta dónde?
La misma preocupación, una vez más – casi inquietante –, del anonimato que caracteriza la evocación de las cuestiones éticas en lo que se refiere a la radio-identificación y la radio-etiqueta que permiten trasmitir los datos suplementarios sobre un objeto determinado y así pues su trazabilidad. Pero he aquí que: para algunos, la práctica de ciertos centros de comercio al detalle consiste a obligar a sus empleados a llevar radio-etiquetas que podrían atacar a la dignidad humana…!
Hemos comprendido pues: según algunos, el anonimato y el secreto serían pues escandalosamente colocados en el corazón de la ética. Todo ello claro está, mientras la economía digital nos enseña a constatar algo bien diferente, a saber la cultura casi obsesional de la no transparencia, y esto con dos consecuencias de mayor importancia: la primera es que se nos esconde los nombres de los interlocutores potenciales y todo medio de tener acceso a él, dejando notablemente las cuestiones como el descontento, la incompetencia sobre los centros de llamadas por ejemplo o ciertos proveedores de acceso, que son hoy en día la antítesis absoluta de la sociedad del conocimiento. La segunda más genérica reside en el antagonismo mismo entre esta falta de trasparencia y los mecanismos de innovación, como lo han mostrado notablemente los análisis escandinavos.
Por lo que se refiere a los captores donde el elemento detector interacciona con el entorno y genera una repuesta, mientras que el transductor convierte luego esta respuesta en un elemento cuantificable que es posible interpretar, el estudio de la UNESCO muestra cuánto el servicio proporcionado y los datos colectados pueden dar materia a preocupación en términos de ética: por ejemplo, «captores de tipo de los que sirven a vigilar un incendio en el bosque podrían ser empleados furtivamente del otro lado de un muro para intentar determinar las actividades de una persona según el calor que despide… Incluso si los datos obtenidos con fines ostensiblemente buenos pueden revelarse nefastos si son utilizados de una manera que afecta los derechos humanos. Ello sería el caso por ejemplo si los captores fueran utilizados para detectar la presencia de enfermedades infecciosas, y si los datos sirvieran para establecer una zona de cuarentena creando así,dice, una discriminación contra un grupo de población a causa de su cuerpo».
Será pues necesario examinar a la luz de los objetivos de la infoética lo que será esencial de nuestros entornos del mañana y los servicios que le serán afectados. Las informaciones que una persona considere tradicionalmente como formando parte de su campo privado pueden desde ahora ser observados por captores, tal vez sin que ella tenga ninguna idea de su existencia o de su presencia. Los captores plantearían pues cuestiones de infoética en lo que se refiere al campo público y el acceso a la información: «Hay ambigüedades referentes al hecho de compartir las buenaventuras que proporcionan los datos de los captores - precisamente, la cuestión es de saber si existen derechos exclusivos sobre los datos de los captores relativos a los espacios públicos, o saber si todos los datos pertenecen al dominio público y están a la disposición de todos».
Estos ejemplos muestran las exageraciones a las que podemos llegar, incluso si sobre en esta cuestión aparecen en efecto comprensibles. Todo ello muestra bien que es menos evidente, no obstante, en lo que se refiere a la Web geoespacial y los servicios geolocalizados sobre los que nosotros trabajamos particularmente. La relación recuerda fuertemente y oportunamente el marco de utilización (2). Curiosamente, mientras que cada uno puede imaginar los posibles miedos que podría proceder de una localización demasiado fácil de individuos – imaginamos el argumento, «la localización puede pues llegar a ser una discriminación dado que este conocimiento podría conducir a perseguir insistentemente los interesados» -, mientras que en realidad resulta ser todo lo contrario como lo demuestran los análisis estudiados: así, permitiendo por ejemplo a una persona identificarse y ser localizada fácilmente de otras personas que pertenezcan a su red social, estos servicios ofrecerían crecientes posibilidades de interacción social… y ayudarían así a una persona a ejercer su derecho de asociación!
Mas allá, siempre nos encontramos con los mismos temores, a través sobretodo de una cuestión: «¿quién debería tener conocimiento del lugar dónde se encuentra una persona? Aquí de nuevo, podría ser necesario programar las máquinas con el fin de que traten los datos personales con el máximo de precaución». Aquí de nuevo, el informe evoca un potencial «coste elevado sobre el plan ético».
En lo que se refiere las redes malladas, sabemos que su funcionamiento reposa sobre el hecho de que los aparatos detectan su presencia mutua y negocian los unos con los otros la puesta a punto de una red para trasmitir las comunicaciones.
Sin embargo, reduciendo la necesidad de recurrir a los proveedores de servicios internet en la conectividad local, estas redes malladas pueden concentrar el poder entre las manos de los proveedores de servicios Internet que proveen los nudos relativamente poco numerosos que conectan a Internet y los proveedores cada vez más están en medida de filtrar los contenidos y de explotar la situación para servir sus propios intereses. Un posible temor, porqué no, ¿pero es verdaderamente eso lo esencial de la infoética?
En cuanto a la informática en rejilla - la puesta en común pues del potencial de cálculo de los ordenadores, podría ser, ella también a los ojos de algunos, objeto de vigilancia a gran escala; y amenazaría la vida privada y otras libertades.
Palabras utilizadas de manera bien curiosa, ver como concepto maltratado o incluso como objeto de engaño argumentaría, la ética es hoy en día una nueva frontera, nuestra nueva frontera. Su fuerza, no somos conscientes, reside en que nos lleva a revisitar nuestros ecosistemas personales y nuestros horizontes de pensamiento. Las tecnologías de la información y del conocimiento nos acompañan en efecto hoy en día en una profunda relectura del tiempo y del espacio, con todas las exigencias de rigor ético que ello supone: un justo equilibrio entre el espacio virtual y el real, una honestidad sin falla, sobretodo, en relación tanto a nuestro pasado y a nuestra identidad como en la relación a la del otro.
No es pues de extrañar que algunos vayan hasta evocar la necesidad de una verdadera vigilancia participativa, como lo ha señalado recientemente uno de los blogs de la Silicon Valley. (3)
“Obsesionados por Big Brother, solemos pensar sólo en los peligros de la vigilancia que viene de arriba y olvidamos que además de Big Brother, este estado todo poderoso que sabe todo lo que hacemos”, pero lo realmente peligroso es lo que procede del “imaginario global”. En efecto, merced a las propiedades de la red participativa, la multiplicación de los teléfonos celulares con cámaras y la posibilidad de divulgar para una audiencia potencialmente mundial cualquier información permite que los ciudadanos vigilen y se mantengan informados e informar a la red de las acciones y los acontecimientos de “interés para el grupo”: los blogueros vigilan los errores de los medios de comunicación masiva, o las mentiras de los políticos. Los ciudadanos registran abusos de autoridad: en la web, el sitio Witness.org permite a cualquiera publicar testimonios de violaciones a los derechos humanos. El Cambridge Mobile Urgan Sensing Project (CamMobSens) permite recopilar datos sobre contaminación atmosférica y Anders Albrechtslund propone ahora la noción de “vigilancia participativa” (participatory surveillance) para desarrollar los aspectos sociales de la vigilancia y estima “necesario retar la concepción jerárquica de la vigilancia”. Es más la práctica de las redes sociales “puede ser vista como una forma de empoderamiento (empowering)” en la medida en que permite una manera de establecer relaciones y construir identidades. El exhibicionismo forma parte del espectáculo puesto que conlleva compartir elementos de la propia vida personal. En las redes sociales perdemos la noción de lo que decimos y a quien y nos colocamos en una situación de vulnerabilidad y al mismo tiempo corremos el riesgo de propagar falsa información que será leída de una manera global por las Red mundial.
¿Quien controlará ésta contra el abuso de poder de difundir y compartir mentiras y contra verdades que comportan perjuicio a nivel mundial a modestas personas que no tendrán la posibilidad de defenderse de tales prácticas?
¿Todo ello no muestra que la infoética es la condición primera de la edificación de una sociedad basada sobre una economía del saber?
Notas:
1 Tomamos en cuenta la versión francesa de este informe que está fechado en 2007.
2 «Cuando los captores miden el mundo real y lo convierten en datos que pueden ser leídos por las maquinas, la web geoespacial inversa este proceso, sirviéndose de datos digitales para aplicarlos a los lugares del mundo real. Fusionando los datos de diversas fuentes, las aplicaciones de la web geoespacial pueden por ejemplo mostrar la carta de un restaurante de una ciudad, con las informaciones necesarias para contactarlas y conocer además las opiniones emitidas por las críticas gastronómicas. Un servicio geolocalizado (LBS) va más lejos todavía de este concepto. En lugar de proporcionar las informaciones sobre un lugar geográfico requerido, un LBS determina automáticamente el lugar donde se encuentra el usuario y proporciona informaciones sobre la base de este dato. Para extender la aplicación descrita, el usuario geolocalizado puede ser informado sobre todos los restaurantes situados a una distancia dada del sitio donde se encuentra, así como del trayecto que debe seguir para ir allí».
3 On se reportera au blog de Francis Pisani.

jueves 19 de febrero de 2009

Presentación del Living Lab de los Territorios del Mañana en el Senado

Presentación del laboratorio de los Territorios del Mañana
en el Senado Francés el 7 de Enero

El Living Lab de los Territorios del mañana agrupa, bajo los auspicios del polo de competencia dedicado al patrimonio y a las nuevas tecnologías del conocimiento de Saint Laurent de Neste (gruta de Gargas / Abadía digital de Escaladieu, Midi-Pyrénées) por un lado y por otro de la Fundación de los Territorios del Mañana, una ciudad del conocimiento, un centro de arqueología en Provence - Côte d’Azur, un espacio de reflexión dedicado a la muy banda ancha en Alsace, así como los Centres Européens de Nouvelles Technologies (CENT) cuya obra comenzará en la primavera próxima en Rhône Alpes.

Los objetivos que persige el Laboratorio de los Territorios del Mañana son los siguientes:
- una reflexión prospectiva sobre la urbanización de los territorios, la valorización de su identidad y la gestión de la inovación tecnológica, en relación con las grandes instituciones internacionales,
- una mejor valorización turística, económica y cultural del patrimonio, a través notablemente de la mobilidad tourística (utilizando las tecnológias de los Sistemas de Información Geográfica, de la geolocalización y del géotagging) y de las nuevas formas de mediación cultural (utilización de la realidad virtual, de la realidad aumentada y de la modelización 3D a través de centros de interpretación digital),
- la constitución en el seno de la abadía cisterciense de Escaladieu de un Centro Européo del Conocimiento sobre el tema Tecnologías de la información y patrimonio,
- el desarrollo de la Ciudad del conocimiento de Peyresq (Hautes Alpes) en un alto lugar de la investigación dedicada a la economía del saber,
- la creación de un espacio de reflexión y de experimentación sobre los usos de la muy ancha banda en Strasbourg,
- la realización de proyectos européos y euromediterráneos en relación notablemente con el Centro de Arqueología del Var en Draguignan
- el establecimiento de partenariats con el mundo de la investigación y los actores económicos junto a los Centres Européens de Nouvelles Technologías como el de Privas.

El territorio rural de Saint Laurent de Neste se ha comprometido desde hace más de diez años con una política de desarrollo local basada en las infotecnologías. Ha realizado numerosos proyectos en el campo del tratamiento de la información, de la digitalización de los elementos del patrimonio (RENABL Project), del turismo (ULYSSE, Hypercarta) y de la geomática (BRIDGE-IT, EDIT projects); estos proyectos han sido realizados por las dos estructuras locales implicadas en el desarrollo de las TICs, el Centro Européo de Tecnologías de la Información en medio Rural y la Casa del Saber. Dispone igualmente de infraestructuras dedicadas a la creación, el acompañamiento, y el alojamiento de sociedades especializadas en las temáticas exploradas por el Living Lab, con la presencia, entre otros, de un vivero y un hotel de empresas.






jueves 8 de enero de 2009

La economía territorial de los saberes y los conocimientos: destinos, retos y oportunidades


1. Los destinos

a. Precisamente, necesitamos hoy en día nuevas gestiones estructurantes. La formula es d’Edward de Bono, el hombre que precisamente ha sido nombrado por la Unión Europea para ser el embajador del Año de la creación en 2009. El hombre del «Pensamiento lateral» - título de uno de sus libros- está incluso convencido de que una de las consecuencias de la crisis económica, que vivimos actualmente, será el desarrollo de nuevas ideas estructurantes y Saint Laurent de Neste refleja perfectamente este tipo de gestión.

b. Lo que se ha realizado desde hace diez años en Saint Laurent converge igualmente con lo que será el aporte más importante de las tecnologías emergentes de los próximos años: la reorganización de nuestras vidas a distancia… Visitas a distancia, la adquisición de saberes y conocimientos a distancia… Es, claro está, el reto de los territorios rurales del mañana: sólo viviremos cómodamente si organizamos al mismo tiempo nuestras vidas a distancia

c. En fin, es lo que somos y la expresión de lo que queremos ser – nuestra identidad- lo que nos permitirá un completo uso de las tecnologías, lo que implica desplegar a la escala de un territorio una formidable gestión pedagógica y sabemos todos lo difícil que resulta crear tales dinámicas frente a las pesadeces, las torpezas y los torpedeos de todas clases. Ello nos conduce a los retos

2. Los retos

a. La función pública territorial no ha integrado todavía lo que yo llamo la dimensión cognitiva del desarrollo económico social. Sabemos todo el apego que continúa mostrando, siempre y a pesar de todo, a reglas a las que todos están de acuerdo en reconocerlas como totalmente improductivas. A través, por ejemplo, de obstáculos que se ingenia a interponer, siempre y todavía, para evitar e interceptar la buena circulación de la información.

b. Por lo que se refiere a la estimación de expertos y peritajes, la función pública continúa a no reconocerla, se encuentra en la incapacidad de instalar reglas en la materia: Sabemos igualmente lo que ocurre con esos saberes y conocimiento parodiados por las nuevas formas de ingeniería. Todo ello dificulta drásticamente el imperativo de recurrir a los verdaderos saberes adquiridos a través del mundo para gestionar la complejidad de nuestras sociedades: para crear una nueva herramienta, son ellos; los verdaderos conocimiento, peritajes y saberes, los que serán imprescindible obtener e instalar. Es necesario pues entrar en los laboratorios, aprender la nueva gestión de imágenes y difundirlas: la gruta de Gargas, la deseo ver en mi reloj-teléfono durante este año 2009, y no en una gran pantalla estática, ciega y sorda.

c. En cuanto a la formación, es importante dar a las colectividades locales, ahora que hablamos de nuevas organizaciones territoriales, un papel importante, lo que debería poder permitir a las instancias educativas revisar sus lecciones, cuestionarse y abrirse al aprendizaje todo lo largo de la vida

3. Las oportunidades

a. Toda crisis es una oportunidad, nuestra historia da testimonio: el Renacimiento europeo, lo sabemos, estuvo atravesado por crisis y dudas.

b. Es necesario pues construir con gran empeño y obstinación la imagen que nos hacemos de nuestro futuro para trasformar nuestro presente.

c. Saint Laurent es uno de esos territorios que nos enseñan a crear siempre nuevos escenarios de prospectiva: ¡es lo que pienso hacer en el seno de nuestro Laboratorio de Territorios del Mañana!

martes 9 de diciembre de 2008

El Living Lab de los Territorios de Mañana


El Living Lab de los Territorios del Mañana agrupa, bajo los auspicios del polo de competencia dedicado al patrimonio y a las nuevas tecnologías del conocimiento de Saint Laurent de Neste (gruta de Gargas / Abadía digital de Escaladieu, Midi-Pyrénées) por un lado y por otro de la Fundación de los Territorios del Mañana, una ciudad del conocimiento, un centro de arqueología en Provence - Côte d’Azur, un espacio de reflexión dedicado a la muy banda ancha en Alsace, así como los Centres Européens de Nouvelles Technologies (CENT) cuya obra comenzará en la primavera próxima en Rhône Alpes.

PARENTS, un entorno virtual y multilingüe para que los padres puedan dar a sus hijos una orientación profesional adecuada, y…¡en seis idiomas!:

PARENTS, un verdadero proyecto europeo que respeta la identidad de todos los europeos implicados en él, un modelo a seguir de buenas prácticas.
El proyecto europeo PARENTS aborda el problema de la formación de los padres y madres de adolescentes a la hora de orientar a sus hijos en sus estudios u opciones laborales futuras. El proyecto se engloba dentro de la iniciativa de Aprendizaje Permanente de la Comisión Europea (Programa Long Life Learning Grundtvig), y en él participan 7 instituciones europeas, entre las que se encuentra el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA). El coordinador del proyecto PARENTS es la institución de educación superior de Lodz-Polonia- Academy of Management (SWSPiZ).
El Cesga, como socio tecnológico del proyecto, está desarrollando un entorno virtual basado en la plataforma de software libre Joomla, a través del cual los padres de seis países europeos (España, Polonia, Rumanía, Italia, Eslovaquia y Austria) podrán intercambiar ideas e información a la hora de orientar a sus hijos tanto en la elección de estudios como en lo referente a su incorporación al mercado laboral.
Este entorno virtual disponible en todos los idiomas de los países que participan en el proyecto (Español, Polaco, Rumano, Italiano, Eslovaco y Austríaco), cuenta con herramientas propias de la labor orientadora: herramientas de información, herramientas de comunicación asíncrona, ejercicios de autoestudio, ejemplos de buenas prácticas, etc.
Se puede consultar más información sobre el proyecto y el entorno virtual en la página web oficial del proyecto http://www.parents-project.eu